Dentro del Parque Nacional Santa Teresa se encuentra uno de sus mayores tesoros patrimoniales: la Fortaleza de Santa Teresa, uno de los atractivos más visitados del parque.
Construida en 1762 por los portugueses como enclave defensivo, esta histórica fortaleza fue escenario de numerosas batallas y hoy invita a recorrer siglos de historia entre sus murallas.
Caminar por su interior es emprender un viaje al pasado: la Comandancia, el polvorín, la capilla, los cañones apostados en las troneras, la herrería, la enfermería, las antiguas cuadras donde se alojaban las tropas, los túneles que servían como salidas de emergencia y la cocina, ambientada con réplicas de utensilios de los siglos XVIII y XIX.
La experiencia se completa con su museo, donde pueden descubrirse maquetas de distintas fortalezas del Uruguay, una colección de armas históricas y espacios que revelan cómo era la vida cotidiana en este emblemático bastión.