En el corazón de la ciudad, frente a la plaza principal, la arquitectura religiosa se erige como testigo del tiempo y la fe.
La capilla, cuya fecha de creación —23 de noviembre de 1794— aún puede leerse en su fachada, tuvo como alma impulsora al cura párroco de San Carlos, Manuel de Amenedo Montenegro, figura clave en su construcción.
La devoción también traza puentes geográficos: la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Mondoñedo, revela así su vínculo histórico con Rocha.
Desde los primeros pasos de nuestro país, bajo las Leyes de Indias, la planificación urbana situaba a la plaza pública como el núcleo de la vida social, rodeada de edificios emblemáticos que definían la identidad de cada nueva ciudad.